PERLA DEL PACÍFICO, a 8 de
junio de 2019 en la avenida de Rafaela Ibarra n.º 37 de Madrid,
barrrio de Usera, muy cerquita de la Junta Municipal y de la
Biblioteca .
Por una de esas casualidades
de la vida, sin pretenderlo, porque no tocaba salir a comer fuera de
casa, hemos quedado a comer en este restaurante ecuatoriano al que le
teníamos echado el ojo desde hace tiempo. Ya habíamos probado los
platos, peruanos, venezolanos, bolivianos, colombianos, y nos quedaba
pendiente la cocina ecuatoriana. Teníamos ganas de comprobar las
semejanzas o diferencias entre ellas, y nos encontramos con una
mezcla de todas las cocinas latinas.
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| La entrada a Perla del Pacífico |
Nos pedimos unas cervezas para
abrir boca y en este caso no nos sirven aperitivo, como en otros
sitios, para, a continuación, traernos la carta. Y nos vamos a la
sección de platos típicos, ¡cómo no!
Aquí no parece que haya
primeros, segundos y postre. Miramos las mesas y vemos sobre ellas un
plato-fuente (de arcopal blanco) con abundante comida, que presumimos
plato único (estamos ante una especie de plato combinado). Y casi
todos incluyen carne o pescado, arroz y plátano frito.
Alguien tiene ganas de un
encebollado, pero como ya lo ha probado en otras ocasiones, se decide
por una Fritada.Se trata de un plato a base de trozos grandes de cerdo frito, con su
plátano maduro y frito su molde de arroz, tortilla ecuatoriana (hecha a base de puré de patata y queso) y
ensalada con su aguacate. Es un plato típico de la zona de Sierra de Ecuador.
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| La Fritada de cerdo |
Otro de los platos elegidos es un
Hornado, cuya base es el cerdo horneado, con su tortilla
ecuatoriana, su molde arroz cocido, plátano maduro y ensalada. Se podía escoger entre arroz cocido o mote (especie de crema de maíz cocido).
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| El Hornado ecuatoriano |
Y Bandera, un plato que lleva
en el centro un molde de arroz blanco cocido, callos, ceviche,
plátano frito y carne guisada. Es un plato combinado completo y
contundente, que ya sólo con la carne guisada, tierna y jugosa, con
su salsa, y mezclada con el arroz sería suficiente. Si le añadimos
esos callos bien lavados (o guatita en Ecuador) con una salsa
amarilla a base de pasta de maní y cilantro, con sus patatas y un
ceviche muy delicado (con su tomate, su cebolla morada, sus
langostinos...), porque su sabor no peca de exceso de lima, resulta
un plato especial. Y el plátano frito que no falte.
Parece ser que la Bandera es un plato típico de
la zona de Guayaquil, y que debe su nombre a la exigencia de clientes
de hace unos 50 años de mezclar en un único plato varias texturas,
sabores y colores. Conseguido.
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| Bandera con su ceviche y sus langostinos |
He de comentar que se trata de
un restaurante de barrio, al que imagino va gente trabajadora, que
aprovecha el fin de semana para comer fuera de casa y las comidas que
añoran. Es un local sin muchas pretensiones, con su mantel
individual de papel con el emblema del local, y cubiertos enrollados
con la servilleta también de papel. Incluso preguntamos que si
tienen algún postre casero y nos dicen que no. Eso sí, el precio
por comensal lo compensa, menos de 12 euros, y hemos salido muy
satisfechos.
Decoración muy sencilla y sin
ambiciones y servicio atento, aunque hay que señalar que casi todo eran
camareras. En femenino.
Y la señalización de los aseos, divertida y personalizada, con el emblema del restaurante.