lunes, 23 de febrero de 2026

CAN PUNYETES: Unos calçots pendientes de ser mejorados

 CAN PUNYETES, a 21 de febrero de 2026, en la calle de San Agustín n.º 11 de Madrid.

De vez en cuando, cuando la imaginación y el tiempo nos lo permite, decidimos regresar a ciertos restaurantes que tan buen sabor nos dejaron, para seguir probando cosas interesantes y hoy es uno de esos días, y hemos decidido volver a CAN PUNYETES, restaurante catalán en el que estuvimos en septiembre del 2024, para comprobar como cocinan aquí los calçots, que justo en estas semanas están en su punto.



Lo primero que hacemos es pedir un poco de sangría, de vino, no de cava, que también la ofertan y acto seguido nos traen los baberos de plástico que nos ponemos raudos para no mancharnos.

Sangría de vino

Como la ración de calçots había que encargarla previamente, es lo primero que nos traen nada más sentarnos. Los calçots son esas cebollas tiernas y largas que se dan sobre todo en la zona de Valls, Tarragona, que más bien parecen un puerro delgado, que servido en una teja hemos ido saboreando poco a poco. No sé si es porque el local estaba lleno y mucha gente comiendo tan famoso plato, pero nos ha resultado un entrante soso y lo que es más grave, poco hechos y duros. La salsa romesco que lo acompaña sí estaba en su punto, esa salsa típica de la zona de Tarragona, entre cuyos ingredientes encontramos, tomates, ajos, pan, almendras y/o avellanas tostadas, pimiento rojo seco, aceite de oliva y sal.

Calçots y salsa romesco

Para ir abriendo boca mientras nos sirven los segundos platos, hemos pedido una butifarra blanca de perol, que es un tipo de longaniza blanca típico de Gerona y el Maresme elaborado con carne magra del cerdo, de la parte de la papada, tocino y cortezas de cerdo con una melosidad asombrosa y un sabor muy agradable. Esta butifarra viene junto con un pan tomaca que hace que cualquier plato se convierta en un espectáculo.

Butifarra de perol con pan tomaca

Superada la experiencia de la cata de unos calcots nada tiernos y con el buen sabor que deja la butifarra de perol, vamos con el segundo plato, y hemos probado un entrecot a la brasa tierno y jugosos que viene acompañado de una patata asada y un poco de salsa alioli, y un pan tomaca con una tortilla francesa. El pan payés con tomaca, con cualquier acompañamiento es un lujo gastronómico.

Entrecot con patata asada

Pan tomaca y tortilla francesa

Para terminar, en esta ocasión nos hemos decidido por unos postres sencillos, como lo son el flan y un requesón con miel, ambos deliciosos.



lunes, 19 de enero de 2026

ALBORZ: Delicioso arroz dulce y berenjena

ALBORZ, a 17 de enero de 2026, en la calle del Profesor Waksman n.º 11 de Madrid, en el distrito de Chamartín, en el barrio de Hispanoamérica, muy cerca del estadio de fútbol y otros eventos, Santiago Bernabeu.

Selman Abraham Waksman, fue un bioquímico y microbiólogo nacido en la Rusia de 1888, en lo que hoy podría ser Ucrania; se trasladó a Estados Unidos en el año 1910 y consigue la residencia estadounidense en el año 1916, país en el que fallece en 1973. Fue el descubridor de la estreptomicina, junto con su alumno Albert Schazt, segundo antibiótico imprescindible en medicina descubierto tras la penicilina Obtuvo el premio Nobel de medicina en el año 1952.

Alborz es un restaurante dedicado a la gastronomía iraní o persa; así podemos encontrar pan barbari, halim o guiso tradicional del país elaborado a base de trigo con carne y acompañado de pan barbari; el abgusht o cocido persa a base de cordero y legumbres, y también un kale pacheh elaborado con cabeza de cordero, lengua y sesos.



Nos encontramos con un local amplio, con una decoración en tonos marrones oscuros y dorados, sillas cómodas y con mesas sin manteles de tela, pero con un pequeño taco de madera para sujetar los cubiertos, lo que le da un toque de distinción.

Interior de Alborz

Como siempre, mientras nos sentamos nos preguntan que si queremos beber algo y preguntamos que si tienen alguna bebida típica del país, a lo que nos contestan que tienen una bebida elaborada a base de yogur, agua, sal y menta. Por supuesto lo pedimos y nos traen un vasito en el que catamos el dough, típico iraní. Resulta una bebida fresca con una unión de sabores salado y ácido muy agradable.

Dough iraní

Tras escuchar las recomendaciones del jefe de sala nos decidimos por probar lo que sigue siendo lo más típico e interesante de la gastronomía persa, como lo es la berenjena en todas sus condiciones. Por eso nos hemos decantado por probar el Mirza ghasemi, o lo que es lo mismo, una crema de berenjena asada, tipo humus, acompañada de salsa de tomate, ajo y sal; el plato viene adornado de una porción de salsa de yogur, aceite de oliva, cebolla y polvo de nueces Este plato viene acompañado de un pan típico del país recién horneado, que suponemos será el pan barbari, más grueso que el pan de pita, por ejemplo, con semillas de sésamo por encima. Así presentado, untamos la crema de berenjena en el pan blando y tierno y ha resultado un bocado de lo más delicioso. Si a ese bocado lo acompañamos de algún trago de dough tenemos un plato muy interesante y sabroso.

Mirza ghasemi


Pan barbari

Seguimos probando esa gastronomía típica persa y por recomendación del camarero pedimos el Kubideh, o brocheta de carne picada de ternera acompañada de tomates y de pimientos del padrón asados. Esta brocheta, que no viene ensartada en ningún pincho, se presenta acompañada de un arroz dulce, que consiste en un arroz tipo jazmín de grano largo, cocido y con un bonito color anaranjado que le ha dado el haber sido bañado o cocido con hebras de azafrán y tal vez el zumo de naranja; este arroz viene aderezado con zanahoria rallada, láminas de almendra cruda, pistacho en polvo y piel de naranja en juliana. Ha resultado uno de los platos más interesantes y deliciosos que hemos probado en los últimos tiempos, con ese arroz en el que predomina ese sabor dulce de la naranja.

Kubideh o brochetas con arroz dulce

Otra recomendación del camarero ha sido el Baghali Polo Mahiche, o lo que es lo mismo, jarrete de cordero, o parte de la pata del animal, asado al horno a baja temperatura durante unas 20 horas y acompañado de arroz verde, en este caso un arroz jazmín aderezado con habas y mucho eneldo, y de un pequeño bol con salsa emanada de la misma cocción del cordero, cuya carne es tan tierna que con mucha facilidad se puede desprender del hueso. Una carne tierna, sabrosa, con un arroz con fuerte sabor a eneldo.

Baghali Polo Mahiche

En un momento de la comida y coincidiendo que nuestra mesa está al lado de un expositor de vinos, en el que hay sobre todo vinos de la Ribera del Duero, le preguntamos al que parece jefe de sala si en Irán se elaboran vinos, a lo que nos contesta que no, que es un país musulmán y por lo tanto el alcohol está prohibido, pero que existe en Yecla, Murcia, un cultivo de vides traídas directamente de su país, Irán, suponemos que con características peculiares. La conversación deriva en el cultivo del azafrán, del que Irán es un gran productor y exportador y nos cuenta que además de la cantidad, el azafrán iraní destaca por su calidad, a lo que nosotros sacando la vena nacionalista que a veces llevamos dentro, manifestamos que parece que el azafrán de La Mancha es el de mejor calidad. Ahí lo dejamos.

Llegamos a los postres y en una bandeja nos dan a escoger entre varios tipos de postres caseros, entre los que se encuentra la baklava, postre típico oriental elaborado a base de masa hecha de nueces o pistachos y bañado con almíbar o miel; difícil elección, pero el pastel o rollet de chocolate, tan suave y cremoso, y el rollet vainilla, con rodajas de fresa por encima, también muy suave, ha resultado un final delicioso.

Rollet de vainilla y de chocolate

No podemos dejar de pasar la oportunidad de probar el té persa, muy suave y al que no le ha hecho falta añadirle azúcar.

Té persa

Para terminar, esa señalización de los aseos también ha resultado muy original, insinuando eso mundo oriental y tan desconocido para casi todos, aunque es verdad que el dibujo de las figuras estaba poco marcado y no se distinguía muy bien.




jueves, 1 de enero de 2026

LA PARRILLA GAUCHA: Orcasitas también existe

 LA PARRILLA GAUCHA, a 23 de diciembre de 2025, en la calle Gainza n.º 315, en el distrito de Usera, barrio de Orcasitas.

La Parrilla Gaucha se encuentra en el barrio de Orcasitas, concretamente en el Poblado Dirigido de Orcasitas, en donde casi todos los nombres de las calles se refieren a pueblos guipuzcoanos o navarros, como Guetaria, Lezo o Leiza.

En concreto Gainza es una población situada al oeste de la provincia de Guipúzcoa, tiene unos 122 habitantes, está situada a 444 metros de altitud y sus lugareños son conocidos como gainzarros/as. Se encuentra dentro de la comarca del Goyerri y de la vertiente guipuzcoana de la sierra de Aralar.


Nos encontramos con un local situado entre urbanizaciones y que da a una plaza en la que en verano ofrece la posibilidad de sacar muchas mesas al fresco para tomar el vermut. Como vamos sin reserva, nos ofrecen una mesa en la terraza, que está cerrada y con las consiguientes estufas para dar calor en este día de diciembre tan frío, aunque justo la que está más cerca de nosotros está por no querer funcionar muy bien y dar la lata, por lo que de vez en cuando nos desatempera el frío pelón.

Terraza de La Parrilla Gaucha

Pedimos para abrir boca un vermut rojo, que viene con demasiado hielo para estar en invierno y lo acompaña una ensalada de tomate, huevo, pimientos y trocitos de jamón york, aliñado con aceite de oliva y orégano.

Vemos la carta y nos decantamos por comer en el día de hoy a base de tapas, por ello comenzamos con unos huevos rotos, con esas patatas cortadas en láminas y fritas, acompañadas de tres huevos y por encima jamón serrano. Esas patatas, prefritas y terminadas de freír antes de servirlas parecían algo correosas.

Huevos rotos con jamón

Y de antojo pedimos una morcilla de cebolla a la parrilla, tal vez típica de la gastronomía gaucha, con buen sabor y nada fuerte, y una empanada criolla, rellena de jugosa carne y con una masa que envuelve esa carne, muy ligera.

Empanada criolla

Morcilla de cebolla a la parrilla

Después de esperar algo más de tiempo del esperado en que nos sirvan los siguientes platos, esos platos fuertes que nos apetece catar en un día frío como el de hoy, para calentar el cuerpo, son unos callos a la madrileña, servidos calentitos, con un toque algo picante, como corresponde al plato madrileño, con su morcilla, que no era la misma que la que nos han servido a la parrilla y a los que les faltaba la pata de ternera, esa pata que tiene esa carne tan melosa y blandita, cuando está bien guisada. Aceptables.

Callos a la madrileña

Le pedimos al camarero una jarra de agua y nos dice que no tienen jarras, con lo que nos toca pedir agua mineral embotellada. Un detalle algo feo.

Terminamos nuestra experiencia de hoy con unas albóndigas de ternera, acompañadas con un volcán de arroz blanco y guisantes, ricas y bien guisadas, pero servidas algo frías.

Albóndigas de ternera con arroz

Nos ha costado trabajo pedir un postre porque ya habíamos probado demasiados platos, pero siempre intentamos probar los postres que nos ofrezcan, esos postres caseros que los cocineros se molestan en preparar y que casi todos los restaurantes trabajan o ofrecen. Pedimos un flan casero, pero ya no quedan, por lo que nos decantamos por probar una tarta de limón, la cual el camarero nos dice que es casera. Según nos la presenta no parece que sea casera, demasiada perfecta en su corte y presentación, con una masa supongo que de galleta de base, crema de limón en la parte del medio y un merengue quemado en la superficie que ha resultado demasiado empalagosa, y adornada con unos trazos de sirope de caramelo. No ha sido el postre más rico y elaborado que hayamos probado. Decepcionante.

Tarta de limón

Terminamos la comida con un café cortado y un chupito de manzana sin alcohol y considerando que nos habría gustado que en el barrio de Orcasitas, obrero y humilde, pueda existir una gastronomía de más calidad que atraiga a los grandes comilones, clientes que buscan más calidad que cantidad, y se ponga de moda, como lo es el barrio de Usera y todos los restaurantes asiáticos que pueblan sus calles, algunos muy buenos.

Con relación a la señalización de los aseos, aunque no resulte muy original, si lo considero alegante.






miércoles, 12 de noviembre de 2025

AL-NASSIM: Puro Meditrrenáeo

 AL-NASSIM, a 8 de noviembre de 2025, en la calle Isabel La Católica n.º 11 de Madrid.

La calle de Isabel la Católica se encuentra en pleno centro de la capital, de hecho está ubicada en el distrito de Centro, en el barrio de Palacio. Conecta la plaza de Santo Domingo con la Gran Vía. Esta calle fue también conocida hace años como la calle del Espíritu Santo, de la Inquisición o de María Cristina.

Como es del dominio público Isabel la Católica, o Isabel I de Castilla, que nace en Madrigal de las Altas Torres en el año 1451 y fallece en 1504 en Medina del Campo, es hija de Juan II de Castilla y de Isabel de Portugal. Fue reina de Castilla junto con Fernando de Aragón desde el año 1475 y reina consorte de Aragón, Valencia, Cerdeña y Mallorca. Sucedió en el reino de Castilla a su hermano Enrique IV y a ella le sucede su hija Juana I. Fue coronada como reina de Castilla el 13 de diciembre de 1474.

Monumento dedicado a Isabel La Católica en Madrid

Tiene su sepultura en la Capilla Real de Granada.

Nos encontramos con un local con dos ambientes, con una decoración muy árabe, con mucha greca y arabescos, que nos recuerda a la decoración de la Alhambra de Granada, con mesas pequeñas y sillas muy cómodas y coloridas.



Mientras vemos la carta con lo que nos ofrecen en Al Nassim nos llama la atención la carta de bebidas, que ofrecen muchos zumos de frutas y nos atrevemos con una limonada Al Nassim, que más tarde comprobaremos que otras muchas clientas del local lo van a probar también; esta bebida consiste un una mezcla de frutas, como lima, limón, naranja, kiwi, melocotón, fruta de la pasión y/o manzana; a esta mezcla de frutas se le añade hierbabuena fresca picada y ron si lo quieres con alcohol o sin ron si deseas un zumo más sano. Decidimos probar los dos zumos., y comprobamos que el que tiene ron tiene muy poco alcohol porque a lo que más sabe es a la hierbabuena y a la lima y nos recuerda mucho al mojito.

Limonada Al Nassim

Dentro de lo que ofrecen en la carta nos decidimos con dos entrantes calientes, como los arayes de carne, que son unos panes de pita de forma redondeada, tostados por ambos lados y rellenos de una delicada mezcla de carne picada. Así, el plato servido como una estrella, resulta crujiente por fuera y tierno y jugos por dentro El plato viene acompañado con un hummus o puré de garbanzos, adornado con una pizca de pimentón y aceite. Rico-rico.

Arayes de carne

El otro entrante apetecido es lo que llaman rakayek, o lo que es lo mismo, unos rollitos de hojaldre, tipo rollito de primavera, y rellenos de queso de Líbano, un queso muy cremoso y delicado, y acompañado de un tarrito con miel en el que hemos mojado los rollitos. Mezcla de dulce y salado, típico árabe muy agradable.


Rakayek de queso

Vamos con los platos principales, y entre toda la oferta nos decantamos por probar el adlún de cordero, plato que lleva cordero cocido a fuego lento, como la parte más densa o proteica y acompañado de un volcán de un intenso arroz basmati; además, el adlún lo componen unas sabrosas verduras asadas: berenjena, cebolla, tomate y pimiento, adornado con semillas de sésamo. Increíblemente bueno.

Adlún de cordero

El otro segundo plato que hemos compartido ha sido una pastela de pollo, que es una especie de torta elaborada con masa filo y rellena de un picadillo de pollo con frutos secos y canela; se presenta cubierto de una fina capa de azúcar glass y unas almendras. Siempre es un gustazo ir a cualquier restaurante árabe y probar la pastela, que será distinta en cada uno de ellos, pero manteniendo ese combinación dulce y salado, aderezada con el sabor siempre interesante de la canela

Pastela de pollo

De postre nos dejamos aconsejar por el camarero y nos atrevemos con una kanafa, o lo que parece una especie de pastel elaborado con una especie de fideos dulces y presentado sobre una base de queso libanés; en la misma mesa le han añadido un sirope de vainilla, que le ha dado al pastel un toque almibarado y picadillo de pistachos. El plato viene acompañado de unas rodajas de manzana recién cortadas. Delicioso y no tan empalagoso como pudiera parecer.

Kanafa

No podemos terminar nuestra experiencia del mes de noviembre sin probar el café y el té moruno.

Café y té libanés

En cuanto a la señalización de los aseos, podemos concluir que han sido muy originales y acorde con el sitio en el que hoy hemos comido.






jueves, 16 de octubre de 2025

MANCHEGO CAFÉ BAR: Tortillas para mojar pan

MANCHEGO CAFÉ BAR, a 15 de octubre de 2025, en la calle Amparo Usera n.º 46, en el mismo edifico que el mercado de Moscardó. Por lo tanto, nos encontramos en el distrito de Usera y en el barrio de Moscardó.

La calle Amparo Usera va desde la calle Antonio López hasta la de Andrés Arteaga y una de las salidas del metro de Usera lo hace en esta misma calle.

Amparo Usera fue hija adoptiva de Marcelo Usera, la persona que da nombre a la calle principal del barrio de Usera, quien fue un escritor y ensayista nacido en el año 1874. En sus inicios profesionales llego a ser teniente coronel del ejército y hacia 1920 comenzó a postularse como promotor inmobiliario, a raíz de la herencia que acepto su esposa, Carmen del Río Fernández, de unos terrenos en las afueras de Madrid.



Seguimos buscando restaurantes y tascas en la zona de Usera y en este mes de octubre nos hemos topado con un bar de toda la vida en la que destacan sus tapas, y sobre todas las cosas, venimos a probar las tortillas de patata rellenas de distintos componentes, como puede ser la morcilla, chorizo o queso de cabra.

En este día 15 de octubre de 2025 todavía no ha hecho su aparición el otoño en todo su esplendor, así que decidimos tomarnos la cervecita y lo que venga después en la terraza del Manchego. Aunque oficialmente este bar está domiciliado en la calle Amparo Usera, la puerta principal abre y cierra en la plaza de José Luis Hoys, quien fue un waterpolista español que jugó en el equipo del Parque Móvil entre 1972 y 1981.



Sentados en la terraza nos pedimos unas cervezas, que vienen acompañadas de un aperitivo de trocitos de tortilla de patata con una línea de mayonesa y unos pequeños rollitos rellenos de verduras.



Y sin más nos atrevemos a probar una tortilla llamada “Pecado de Burgos”, rellena de morcilla y de trocitos de pera, pero con esa tortilla jugosa, poco hecha, suave y con un ligero toque dulzón que le da la dulce pera, además de la cebolla caramelizada.



La otra tortilla que nos apetece probar es la que llaman “Cerdísima”, presentada en un pequeña sartén, y otra vez nos encontramos con esa tortilla jugosa que al trocearla deja escapar parte del huevo, acompañada de una salsa de tomate con un ligero toque picante y trocitos de oreja muy tierna y mejor condimentada. Lista para mojar pan.

Tortilla Pecado de Burgos

Tortilla Cerdísima

Parece que en la taberna Manchega tienen una buena carta de postres, sobre todo de tartas de queso, a la que somos adictos; en el día de hoy hemos optado por probar la tarta de queso normal, sin añadidos, aunque la base de la misma era una capa de galleta lotus. La otra tarta de queso era de donuts y en ella se notaba un ligero sabor a donuts en la capa de arriba y una capa de lo que parecía un brownie, era la base de la misma. La ración de ambas tartas las podemos considerar generosas, dulces, suaves al paladar y muy cremosas. Un acierto.



Del tema de los aseos no podemos decir nada, porque no los hemos utilizado.

Pero sí que hemos decidido terminar nuestra experiencia gastronómica de octubre en uno de los muchos cafés chinos que inundan la zona; hemos elegido el ShanShan, sito en la calle Nicolás Usera nº 41, especialistas en tes y cafés y nos hemos deleitado con un café con té  jazmín y leche (que se puede servir frío o caliente) y un té oolong rock, que tiene un sabor ligeramente tostado y amargo.



Buen final para una buena experiencia culinaria.

lunes, 8 de septiembre de 2025

VOLCANES II: Sorpresa nicaragüense en la sopa de res

VOLCANES II, a 6 de septiembre de 2025, en la calle Movinda n.º 1 de Madrid, calle que mide 217 metros y pertenece al barrio de Simancas, en el distrito de San Blas-Canillejas.
 

El restaurante Volcanes II dedica su gastronomía a Nicaragua, sobre todo, y a fomentar la cultura culinaria de los países de América Central. Así podemos degustar tacos, frijoles, pupusas (comida típica de el Salvador consistente en una tortilla de harina de maíz rellena de carne, frijoles o verduras), sopa de res, carnes asadas, zumos naturales, buñuelos de yuca o charamuscas (dulce típico de Guanajuato, México). 
Nos encontramos con un local sencillo, con una decoración compuesta por un canto a la nación nicaragüense con su correspondiente bandera. Mesas con monomantel de papel, servilletas también de papel y sillas de madera cómodas.
 
Interior de Vocanes II

Seguimos en el verano astronómico y hace calor en Madrid en el día de hoy, y puesto que en Volcanes II ofrecen cókteles y zumos naturales de frutas, empezamos por refrescarnos con un zumo de mango y otro de guanábana, mientras nos ponen un pequeño aperitivo de patatas fritas y un combinado de apio y zanahoria rallados aderezado con una salsa algo picante. 

Aperitivo de patatas fritas y verduras picantes

La guanábana es una fruta tropical que por fuera se asemeja a una pitaya de color verde y por dentro recuerda a la chirimoya. 

Sumo de guanábana

Cuando viene el agradable camarero a que le digamos que nos apetece comer, le comentamos que nos gustaría probar la comida típica de Nicaragua, por lo que nos comenta que podemos pedir unos tacos de pollo y de ternera para compartir, tacos con forma de rollito y que por dentro contienen una sabrosa carne de ternera cortada en tiras muy finas y otra con suave pollo con pimiento. Los rollitos vienen aderezados con esa mezcla de zanahoria y apio cortada en juliana y con unas gotas de salsa mayonesa y ketchup. 

Taco de ternera

De segundo seguimos con los platos típicos de Nicaragua con una sopa de res, que viene algo caliente y que en su sabroso caldo podemos encontrar un trozo de morcillo de ternera, una patata, trozos de yuca y calabacín y un trozo de plátano maduro. La verdad es que ha sido una sorpresa muy agradable la presentación de esta sopa en verano, que aunque tiene una presencia algo basta, muy poco fina, por los pedazos tan grandes que la componen, ha resultado deliciosa. 

Sopa de res

El otro plato típico del lugar ha resultado lo que han llamado un Volcán, que no sino lo que aquí en España entendemos como plato combinado, a base de trozos de carne de cerdo y de ternera, yuca, queso fresco y queso frito, plátano frito y arroz con frijoles (también conocido como gallo pinto). 

Volcán

La carta de postres es escasa, pero nos atrevemos a pedir un Tres Leches, pero resulta que nos les quedaba, así que optamos por probar un hojaldre típico nicaragüense, que más que una masa hojaldrada, parecía una galleta de pasta dura y se ha quedado la mitad en el plato porque no nos ha resultado muy apetecible.

Hojaldre nicaragüense

Con relación a la señalización de los aseos, solo resta decir que ha resultado divertida, sin que desentone en el local en donde en este sábado de septiembre se ha desarrollado nuestra experiencia culinaria.