jueves, 1 de enero de 2026

LA PARRILLA GAUCHA: Orcasitas también existe

 LA PARRILLA GAUCHA, a 23 de diciembre de 2025, en la calle Gainza n.º 315, en el distrito de Usera, barrio de Orcasitas.

La Parrilla Gaucha se encuentra en el barrio de Orcasitas, concretamente en el Poblado Dirigido de Orcasitas, en donde casi todos los nombres de las calles se refieren a pueblos guipuzcoanos o navarros, como Guetaria, Lezo o Leiza.

En concreto Gainza es una población situada al oeste de la provincia de Guipúzcoa, tiene unos 122 habitantes, está situada a 444 metros de altitud y sus lugareños son conocidos como gainzarros/as. Se encuentra dentro de la comarca del Goyerri y de la vertiente guipuzcoana de la sierra de Aralar.


Nos encontramos con un local situado entre urbanizaciones y que da a una plaza en la que en verano ofrece la posibilidad de sacar muchas mesas al fresco para tomar el vermut. Como vamos sin reserva, nos ofrecen una mesa en la terraza, que está cerrada y con las consiguientes estufas para dar calor en este día de diciembre tan frío, aunque justo la que está más cerca de nosotros está por no querer funcionar muy bien y dar la lata, por lo que de vez en cuando nos desatempera el frío pelón.

Terraza de La Parrilla Gaucha

Pedimos para abrir boca un vermut rojo, que viene con demasiado hielo para estar en invierno y lo acompaña una ensalada de tomate, huevo, pimientos y trocitos de jamón york, aliñado con aceite de oliva y orégano.

Vemos la carta y nos decantamos por comer en el día de hoy a base de tapas, por ello comenzamos con unos huevos rotos, con esas patatas cortadas en láminas y fritas, acompañadas de tres huevos y por encima jamón serrano. Esas patatas, prefritas y terminadas de freír antes de servirlas parecían algo correosas.

Huevos rotos con jamón

Y de antojo pedimos una morcilla de cebolla a la parrilla, tal vez típica de la gastronomía gaucha, con buen sabor y nada fuerte, y una empanada criolla, rellena de jugosa carne y con una masa que envuelve esa carne, muy ligera.

Empanada criolla

Morcilla de cebolla a la parrilla

Después de esperar algo más de tiempo del esperado en que nos sirvan los siguientes platos, esos platos fuertes que nos apetece catar en un día frío como el de hoy, para calentar el cuerpo, son unos callos a la madrileña, servidos calentitos, con un toque algo picante, como corresponde al plato madrileño, con su morcilla, que no era la misma que la que nos han servido a la parrilla y a los que les faltaba la pata de ternera, esa pata que tiene esa carne tan melosa y blandita, cuando está bien guisada. Aceptables.

Callos a la madrileña

Le pedimos al camarero una jarra de agua y nos dice que no tienen jarras, con lo que nos toca pedir agua mineral embotellada. Un detalle algo feo.

Terminamos nuestra experiencia de hoy con unas albóndigas de ternera, acompañadas con un volcán de arroz blanco y guisantes, ricas y bien guisadas, pero servidas algo frías.

Albóndigas de ternera con arroz

Nos ha costado trabajo pedir un postre porque ya habíamos probado demasiados platos, pero siempre intentamos probar los postres que nos ofrezcan, esos postres caseros que los cocineros se molestan en preparar y que casi todos los restaurantes trabajan o ofrecen. Pedimos un flan casero, pero ya no quedan, por lo que nos decantamos por probar una tarta de limón, la cual el camarero nos dice que es casera. Según nos la presenta no parece que sea casera, demasiada perfecta en su corte y presentación, con una masa supongo que de galleta de base, crema de limón en la parte del medio y un merengue quemado en la superficie que ha resultado demasiado empalagosa, y adornada con unos trazos de sirope de caramelo. No ha sido el postre más rico y elaborado que hayamos probado. Decepcionante.

Tarta de limón

Terminamos la comida con un café cortado y un chupito de manzana sin alcohol y considerando que nos habría gustado que en el barrio de Orcasitas, obrero y humilde, pueda existir una gastronomía de más calidad que atraiga a los grandes comilones, clientes que buscan más calidad que cantidad, y se ponga de moda, como lo es el barrio de Usera y todos los restaurantes asiáticos que pueblan sus calles, algunos muy buenos.

Con relación a la señalización de los aseos, aunque no resulte muy original, si lo considero alegante.






1 comentario:

  1. No esperaba escrito este mes jajajaja, para el barrio que es parece un sitio agradable de ir, aunque parece que la comida no os haya gustado mucho, otra vez será, hasta la próxima

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